Lo que pagas entra en un fondo único de tu país
Imagina que pagas cada mes una suscripción de música y escuchas sobre todo a tres artistas. Lo natural es suponer que tu cuota se reparte entre esos tres. No es así. En Spotify, el dinero de todos los suscriptores y de toda la publicidad de un país va a parar cada mes a un único fondo. Ese fondo se reparte después en proporción a las reproducciones : si las canciones de un artista suman el 1 % de todas las escuchas de ese país en ese mes, los dueños de esas grabaciones reciben el 1 % de las regalías por grabaciones que se pagan allí. La autoridad de competencia del Reino Unido describe este reparto proporcional a las reproducciones como el modelo que usa la mayoría de los servicios de streaming.
Basta imaginar un país con solo dos oyentes para verlo. Los dos pagan la misma cuota. Uno tiene la música puesta todo el día y reproduce 900 canciones en un mes ; el otro reproduce 100. Entre los dos suman 1000 reproducciones, así que los artistas favoritos del primero se llevan nueve décimas partes de las regalías por grabaciones que financian las dos cuotas, incluida la mayor parte de lo que aportó el segundo oyente. Tus escuchas siguen contando : cada una aumenta la parte de los artistas que pones. Pero tu dinero sigue lo que escucha todo el mundo a tu alrededor, y pesa más quien más escucha.
Spotify lo explica con sus propias palabras. Cada mes y en cada país, las reproducciones de un titular de derechos en ese mercado, divididas entre todas las reproducciones de ese mercado, dan su parte del fondo de regalías de ese mercado. Cada fondo se forma con el dinero de las suscripciones y de la publicidad de ese país, de modo que una misma reproducción puede valer cantidades distintas en lugares distintos.

Spotify paga a los dueños de la música, no al artista
El dinero no va directamente al músico. Spotify dice que aparta para regalías aproximadamente dos tercios de lo que ingresa por música, entre suscripciones y publicidad. Unas cuatro quintas partes de esa cantidad corresponden a las grabaciones y alrededor de una quinta parte a las canciones en sí, es decir, a los compositores y a sus editoriales musicales. Spotify paga a quien tiene los derechos : discográficas, distribuidoras que colocan en las plataformas la música de artistas independientes, editoriales y entidades de gestión colectiva. Asegura que no paga directamente a artistas ni a compositores. Aun así, el artista puede ser el propio titular de los derechos, como el artista independiente que es dueño de sus grabaciones.
Lo que llega al artista depende entonces de su contrato con esas empresas, y los contratos cambian de un artista a otro. Por eso no existe una cantidad única por reproducción. Las cifras por escucha que circulan en internet, normalmente una fracción de céntimo, son promedios calculados a posteriori, y varían según el país, el tipo de plan y el mes. Spotify afirma que ningún gran servicio paga por reproducción, porque los oyentes tampoco pagan por canción.

Desde abril de 2024, una canción necesita 1000 reproducciones al año para cobrar en Spotify
Spotify cambió una regla en abril de 2024. Desde entonces, una pista solo genera regalías por grabación si alcanzó al menos 1000 reproducciones en los 12 meses anteriores, sumando todos los países. Las regalías se siguen calculando mes a mes, y alcanzar el umbral no da derecho a cobrar los meses anteriores. La página de ayuda de Spotify para artistas indica que una pista también necesita un número mínimo de oyentes distintos, para que nadie pueda alcanzar el umbral reproduciendo una canción cientos de veces. Spotify no publica esa cifra. El umbral solo se aplica a la parte de las grabaciones. Spotify asegura que no cambió nada en el cálculo de las regalías de autoría y edición.
Spotify explicó sus motivos al anunciar el cambio en noviembre de 2023. Dijo que las pistas por debajo del umbral representaban el 0,5 % de todas las reproducciones y ganaban de media unos 0,03 dólares al mes, un dinero que a menudo nunca llegaba a sus dueños una vez aplicados los mínimos de retirada y las comisiones bancarias. Spotify calculó el total de todas esas pistas en unos 40 millones de dólares al año. Afirma que la cantidad total que paga a los titulares de derechos no cambia y que no se queda con la diferencia. Ese dinero se reparte, en cambio, entre las pistas que superan el umbral. Estas son las cifras y los motivos de Spotify. Sus críticos describen el mismo mecanismo desde el otro lado : las pistas poco escuchadas que quedan por debajo dejan de cobrar, y su parte pasa a las que se escuchan más.

La solución que se propone una y otra vez, y quién la usa de verdad
La alternativa evidente es repartir la cuota de cada suscriptor solo entre lo que ese suscriptor escuchó. Suele llamarse pago centrado en el usuario. Desde abril de 2021, SoundCloud aplica una versión de este modelo, a la que llama «regalías impulsadas por los fans», al principio para artistas independientes que cobran directamente a través de la plataforma. Con este sistema, el dinero de la suscripción de un oyente que cumple los requisitos, o el de los anuncios que escuchó, va a los artistas que ese oyente puso. Warner Music Group se sumó en 2022. En 2023 se unió también Merlin, que gestiona las licencias de música de discográficas independientes.
Deezer, un servicio de streaming francés, suele citarse junto a SoundCloud, pero el modelo que lanzó con Universal Music Group en Francia en octubre de 2023 es otro, que ambas empresas llaman centrado en el artista. Mantiene el fondo común único y cambia el peso de las reproducciones. Las escuchas de artistas con al menos 1000 reproducciones y 500 oyentes distintos al mes cuentan el doble, y las de pistas que el oyente buscó activamente vuelven a contar el doble. También limita cuánto puede pesar un solo oyente : sus reproducciones cuentan para el pago hasta 1000 al mes, y las que pasan de ahí pesan menos, de modo que quienes más escuchan no pueden inclinar el reparto sin límite. En enero de 2025, Deezer y la Sacem, la entidad francesa que recauda para autores y compositores, anunciaron que el modelo cubriría también los derechos de edición en Francia. El modelo de SoundCloud ata cada cuota a su propio oyente. El de Deezer conserva el fondo común, pero limita cuánto puede contar cada oyente y cada reproducción.

- SoundCloud Help Center, Fan-Powered Royalties FAQs
- Music Business Worldwide, SoundCloud and Merlin strike global licensing deal for fan-powered royalties
- Music Business Worldwide, Deezer strikes artist-centric agreement with Universal Music Group
- Deezer Newsroom, Deezer et la Sacem étudient l'impact du modèle artist-centric pour les droits d'auteur
- Deezer Newsroom, Deezer and Sacem partner for fairer remuneration of publishing rights
Cuando Francia hizo las cuentas, los oyentes se movieron más que los artistas
En enero de 2021, el Centro Nacional de la Música de Francia (CNM) publicó un estudio realizado por Deloitte. Recalculaba las regalías de 2019 de los suscriptores premium franceses de Deezer y Spotify como si cada cuota hubiera ido solo a lo que escuchó ese suscriptor. Son simulaciones, no los resultados de un servicio que cambiara de verdad de modelo. El cambio más claro se dio entre oyentes. En los datos de Deezer, los que más escuchaban, alrededor del 31 % de los suscriptores, decidían el destino del 69 % de las regalías con el fondo común. Con el modelo centrado en el usuario decidirían el del 31 %, lo mismo que su parte de las cuotas.
Entre artistas, el cambio era menor de lo que sugiere el debate. En los datos de Deezer, los 10 artistas más escuchados perderían el 17,2 % de sus regalías, varios cientos de miles de euros al año de media, y la muestra más pequeña de Spotify reflejaba una caída del 12,5 %. Los artistas que quedan fuera de los 10 000 más escuchados ganarían de media un 5,2 %, que el estudio cifra en menos de 10 euros al año por artista, y esa suma se reparte entre todos los que tienen derechos sobre la música : no es lo que se lleva el artista. El rap perdería alrededor de un 21 % y el hip hop cerca de un 19 %, mientras que el pop ganaría en torno a un 12 % y el rock alrededor de un 13 %. El presidente del CNM, Jean-Philippe Thiellay, concluyó que no era ahí donde se libraría la lucha de autores, compositores e intérpretes por una mejor remuneración.
Un estudio revisado por pares de François Moreau y otros autores, publicado en 2024 y basado en las escuchas de 2020 de 154 505 suscriptores premium de Deezer, apunta en la misma dirección. En sus simulaciones, el pago centrado en el usuario restaría dinero sobre todo a las superestrellas, al rap y el hip hop, y a las novedades. Los autores encontraron también que el modelo centrado en el artista, tal como ellos lo modelizaron, no aumenta de forma significativa lo que ganan los artistas profesionales.

- CNM, User-centric payment system detailed report, January 2021
- CNM, Note by Jean-Philippe Thiellay on the UCPS study
- Hypebot, User-centric royalties will not lead to a significant shift in streaming payouts
- Moreau et al., Alternative payment models in the music streaming market, Information Economics and Policy
- RePEc, Moreau et al. 2024
La verdadera pregunta es quién cuenta dentro del fondo
Esta es, entonces, la idea con la que conviene quedarse. Tu suscripción no se reserva para los artistas que escuchas. Compra una parte de todo lo que se escucha en tu país. Tus reproducciones aumentan la parte de tus artistas, pero quienes más escuchan deciden la mayor parte del destino del dinero. Si tu cuota siguiera solo lo que tú escuchas, el peso pasaría sobre todo de los oyentes intensivos a los ocasionales. Para la mayoría de los artistas, las simulaciones francesas sitúan el cambio en unos pocos puntos porcentuales.
Por eso el debate ha cambiado de terreno. El umbral de 1000 reproducciones de Spotify, igual que el doble peso de Deezer y su tope por oyente, mantiene el fondo común y cambia qué reproducciones cuentan dentro de él, y cuánto. El tope de Deezer incluso toma prestada una parte de la idea centrada en el usuario, al limitar cuánto puede orientar el fondo un solo oyente intensivo. La próxima vez que el pago del streaming salga en las noticias, la pregunta útil no es solo cómo se reparte el fondo, sino qué reproducciones tienen derecho a contar.









