Un 90 % es un recuento de votos, no una nota
Casi todo el mundo lee la puntuación de Rotten Tomatoes como una nota del colegio. Un 90 % parece un sobresaliente. Pero eso no es lo que mide la cifra.
La puntuación principal del sitio, el Tomatometer, la define el propio Rotten Tomatoes como el porcentaje de reseñas de críticos profesionales que son positivas. Cada reseña contabilizada se reduce a una de dos etiquetas, Fresh (fresco) si es positiva y Rotten (podrido) si es negativa. Después, el sitio cuenta cuántas son Fresh. Una reseña que se encoge de hombros y dice que la película está bien y otra entusiasta que la llama la mejor del año valen lo mismo, un Fresh cada una. Cuánto le gustó la película a cada crítico no entra en la puntuación.
Imagine dos películas ficticias, reseñadas por los mismos diez críticos. A nueve de ellos la primera les parece agradable y olvidable, y sus reseñas tibias se etiquetan como Fresh. Obtiene un 90 %. La segunda los divide. Cinco la llaman obra maestra y cinco, un desastre. Obtiene un 50 %. En la página, la película olvidable parece muy superior.
Los umbrales siguen la misma lógica. Un título es Fresh cuando al menos el 60 % de sus reseñas son positivas. Para ganar el distintivo Certified Fresh necesita un 75 % o más, un número mínimo de reseñas y al menos cinco reseñas de Top Critics, un grupo de críticos seleccionados por Rotten Tomatoes. Ninguno de estos umbrales mide la intensidad de lo que sintieron los críticos.

La cifra que sí mide cuánto gustó una película a la crítica
Rotten Tomatoes guarda una segunda cifra que casi nadie mira. Cuando las reseñas vienen con una calificación en estrellas o una nota en letras, el sitio las promedia en una cifra sobre 10, que sus preguntas frecuentes llaman Average of Rated Reviews, es decir, la media de las reseñas con nota. Las reseñas sin nota quedan fuera. En muchas fichas actuales de películas no aparece junto al porcentaje, y puede que haya que buscarla entre los detalles de la película.
Esa cifra se acerca más a la pregunta que la gente cree que responde el porcentaje. Una película puede mantener un porcentaje alto con una media modesta, lo que a menudo indica que gustó un poco a muchos críticos. Una media alta junto a un porcentaje más bajo puede significar que a los críticos que la apreciaron les gustó muchísimo. No siempre es así, porque la media también incluye las reseñas con nota que fueron negativas y deja fuera todas las que llegaron sin nota.

Quién decide si una reseña tibia cuenta como un sí
Muchas reseñas no están claramente a favor ni en contra. Alguien tiene que clasificar cada una como Fresh o Rotten, y Rotten Tomatoes explica que las reseñas llegan al sitio por dos vías.
Los críticos aprobados por el sitio pueden enviar sus propias reseñas y elegir ellos mismos la etiqueta. Con las demás reseñas, el equipo de selección del sitio lee el texto, decide si es Fresh o Rotten y escoge una cita. Cuando una reseña queda a medio camino, según las preguntas frecuentes, el equipo decide si es mixta tirando a positiva o mixta tirando a negativa. Si el equipo no se pone de acuerdo, le pide al crítico que lo decida.
Así que la misma nota intermedia puede caer de cualquiera de los dos lados. Las propias preguntas frecuentes de Rotten Tomatoes explican por qué un 3 sobre 5 puede ser Fresh y otro Rotten. Dos críticos que dieron la misma nota pueden ver sus reseñas clasificadas de forma distinta, y cuando el crítico envía la reseña él mismo, el sitio respeta su elección.

Quién tiene voto y por qué importa
Rotten Tomatoes no tiene críticos en plantilla. Lo que hace es decidir qué críticos externos cuentan. Acepta solicitudes una vez al año, cada marzo, y las evalúa según los criterios del sitio y un código de conducta para críticos, que entre otras cosas exige al menos dos años de trabajo constante escribiendo reseñas.
Como la puntuación es un recuento de votos, añadir unas pocas reseñas puede hacer que una película cruce un umbral. Una investigación de 2023 de la revista estadounidense Vulture describió cómo le ocurrió esto a Ophelia, un drama de 2018. Tras los primeros pases, la película estaba en un 46 % con 13 reseñas. Entre octubre de 2018 y enero de 2019 se añadieron ocho reseñas más, siete de ellas positivas, y la puntuación subió al 62 %, por encima de la línea de Fresh. Varios críticos contaron a Vulture que la agencia de publicidad Bunker 15 les había pagado 50 dólares o más por reseña, algo que prohíben las normas de Rotten Tomatoes. El fundador de la agencia negó que compraran reseñas para inflar puntuaciones, aunque reconoció a Vulture que un puñado de autores de su lista habían montado sistemas en los que los cineastas pueden pagar para que se reseñe su película.
Vulture señaló también que en 2018 el sitio había ampliado su grupo de críticos para incluir a más críticos independientes y autopublicados, youtubers y autores de pódcasts. Rotten Tomatoes afirmó que no tolera los intentos de manipular sus puntuaciones y retiró la película de sus resultados de búsqueda y de la mayoría de las fichas del reparto. Estos son los hallazgos que publicó Vulture sobre un caso concreto. No demuestran que todas las reseñas positivas añadidas fueran pagadas, ni lo habitual que es esta práctica. Sí muestran que a quién se cuenta influye en el resultado tanto como lo que opina cada uno.

La puntuación del público sigue la misma regla del sí o no
Junto a la puntuación de la crítica está la del público, que Rotten Tomatoes llama ahora Popcornmeter. Es el porcentaje de espectadores que valoraron el título de forma positiva, y una valoración cuenta como positiva a partir de 3,5 estrellas sobre 5. Un espectador que da 3,5 estrellas y otro que da 5 cuentan igual.
Desde mayo de 2019, los espectadores que compraron la entrada a través de Fandango, la empresa de venta de entradas propietaria de Rotten Tomatoes, pueden ver sus valoraciones marcadas como Verified (verificadas). Esto se aplica a las películas que se estrenan en cines de Estados Unidos y cumplen los requisitos, no a títulos de plataformas de streaming ni a series de televisión. Donde hay valoraciones verificadas, la página las muestra primero, y hay que cambiar a All Audience (todo el público) para ver las valoraciones de los demás, incluidas las de personas que el sitio no puede confirmar que vieran la película. Donde no las hay, la página muestra la puntuación de todo el público.
Desde entonces, el sitio ha añadido el distintivo Verified Hot para las películas en cines con una puntuación verificada del 90 % o más y un número mínimo de valoraciones verificadas. Además, el número de reseñas que una película necesita para que se muestre cualquier puntuación depende ahora de su previsión de taquilla. Una película que se espera que recaude 120 millones de dólares o más necesita ahora 40 reseñas de críticos antes de que aparezca la puntuación de la crítica.
Lo que de verdad le dice un 90 %
Bien leído, un 90 % dice que nueve de cada diez críticos contabilizados consideraron que la película merecía al menos un sí tibio. Mide lo extendida que está la aprobación de la crítica, no su intensidad. Una aprobación amplia puede corresponder tanto a una película que la crítica adora como a una que solo le pareció agradable, y el porcentaje por sí solo no permite distinguirlas. Por eso una película que a muchos críticos les parece suficientemente buena puede puntuar más alto que otra que entusiasma a unos y disgusta a otros.
Nada de esto depende de que alguna puntuación haya sido manipulada. Es simplemente lo que cuenta la cifra. Cuánto le gustó una película a la crítica está en las propias reseñas, y en parte en la nota media, que solo abarca las reseñas que llevan nota.









