El auge de la inteligencia artificial funciona con los mismos chips que su portátil
El 30 de septiembre, una empresa de la que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar anunció el mejor trimestre de su historia. Micron ingresó 54.230 millones de dólares, unas 4,8 veces los 11.320 millones que había facturado en el mismo trimestre del año anterior. Micron fabrica memoria, los chips que guardan aquello con lo que un ordenador o un teléfono está trabajando en cada momento. Tres meses antes, Apple había subido los precios de sus Mac y sus iPad, y lo había atribuido a una escasez de memoria provocada por la inteligencia artificial.
Es fácil imaginar que el auge de la inteligencia artificial ocurre en otra parte, en centros de datos llenos de máquinas que no tienen nada que ver con el teléfono que uno lleva en el bolsillo. Esa imagen falla en un punto concreto. La memoria de un servidor de IA y la de su portátil se cortan de los mismos discos de silicio, en las mismas fábricas y por las mismas pocas empresas. Cuando un lado se lleva más, al otro le queda menos.

Tres empresas fabrican casi toda la memoria de los ordenadores del mundo
El tipo de memoria del que hablamos se llama DRAM y está en todos los portátiles, teléfonos y servidores. En el segundo trimestre de 2026, tres empresas se quedaron con el 87,6 % de todo el dinero que se gastó en ella, casi nueve de cada diez dólares, según la consultora de mercado TrendForce : Samsung con el 39,4 %, SK hynix con el 24,9 % y Micron con el 23,3 %. Se trata de cuota de ventas, no de capacidad de fabricación, y otra firma que sigue el sector, Counterpoint Research, hace un reparto algo distinto pero llega a un total parecido.
Un fabricante chino, CXMT, ha ido ganando terreno en la memoria corriente, aunque todavía es pronto para decir si los tres líderes están perdiendo cuota de forma duradera. Por ahora, cuando estas tres empresas deciden qué fabricar, todo el mercado las sigue.

La memoria para inteligencia artificial necesita unas tres veces más silicio para la misma capacidad
Los chips de memoria se imprimen sobre obleas, unos discos de silicio, y una fábrica solo puede procesar cierto número de obleas al mes. Cada oblea puede convertirse en memoria corriente para ordenadores y teléfonos o en la memoria especial que necesitan los chips de inteligencia artificial. Esa memoria especial se llama memoria de gran ancho de banda, o HBM por sus siglas en inglés : chips apilados unos sobre otros para entregar datos a un procesador de IA a gran velocidad.
La velocidad ocupa espacio. Micron ha explicado que su memoria actual para IA, la HBM3E, consume aproximadamente tres veces más oblea que la DDR5, la memoria corriente de los ordenadores nuevos, para fabricar la misma cantidad de memoria con el mismo proceso de fabricación. En la conferencia Hot Chips de agosto de 2026, un ingeniero de Micron dijo que esa diferencia no se reduce con las generaciones nuevas, y la empresa espera que sea mayor en la siguiente. La proporción compara estos productos concretos ; no es una tasa fija para cualquier chip de memoria.
Por eso, pasar una oblea de memoria corriente a memoria para IA no es un cambio de uno por uno. Por cada unidad de memoria para IA se renuncia a unas tres unidades de memoria corriente. Un directivo de Samsung, Kim Taewoo, dijo a la agencia Reuters que la HBM ocupa hoy alrededor del 20 % de la capacidad de obleas de DRAM del sector y que el año que viene debería ocupar casi el 30 %. Por su parte, TrendForce prevé que a finales de 2027 la HBM ocupará cerca del 30 % de las obleas de los tres grandes fabricantes y solo aportará en torno al 13 % de su DRAM medida en capacidad.

- Micron investor presentation : HBM3E and DDR5 wafer comparison
- MLQ : Micron says HBM uses about three times the wafer supply of DDR5 and the gap is widening
- Tom's Hardware : Micron says the silicon gap between HBM and DDR5 is widening with every generation
- TrendForce : Samsung sees HBM taking nearly 30% of industry DRAM capacity in 2027, up from 20% currently
Por qué las obleas van primero a la inteligencia artificial
Los fabricantes de memoria deciden a qué destinan sus obleas, y los clientes de inteligencia artificial son los primeros de la lista. Las grandes empresas de servicios en la nube que construyen centros de datos de IA compran en volúmenes enormes y se aseguran el suministro con acuerdos a largo plazo. TrendForce informó de que, en el segundo trimestre, los fabricantes de DRAM estaban «reasignando capacidad hacia la HBM y las aplicaciones para servidores», mientras recortaban lo que enviaban a los fabricantes de ordenadores.
No toda esa demanda es de HBM. Los centros de datos de IA también compran grandes cantidades de memoria corriente para servidores, y TrendForce constató que en el primer trimestre de 2026 la memoria DDR5 corriente para servidores llegó a dejar más ingresos por oblea que la HBM. Lo que pone por delante a los compradores de IA es el tamaño y la duración de sus contratos, no un margen extra que se mantenga siempre. Además, las existencias de memoria de los fabricantes están en mínimos históricos, lo que les da más poder sobre los precios.
El resultado se nota en los precios de contrato, los que pagan los fabricantes de dispositivos a los de memoria en acuerdos que se cierran cada trimestre. TrendForce previó que los precios de contrato de la DRAM corriente subirían entre un 58 y un 63 % en el segundo trimestre de 2026 respecto al primero, que ya había marcado un récord. Para el tercer trimestre previó una subida menor, de entre un 13 y un 18 %, en parte porque los fabricantes de ordenadores y teléfonos no pueden asumir mucho más. Ambas cifras son previsiones, no variaciones de precio ya medidas.

La memoria y el almacenamiento van camino de pasar de una sexta a casi una cuarta parte del coste de las piezas de un ordenador
En febrero, la consultora Gartner previó que los precios conjuntos de la DRAM y del almacenamiento SSD subirían un 130 % hasta finales de 2026. A partir de ahí, calculó que la memoria y el almacenamiento llegarían a representar el 23 % del coste de las piezas de un ordenador personal, frente al 16 % de 2025, y que el precio medio de un ordenador subiría un 17 % y el de un teléfono inteligente un 13 % respecto a 2025.
El almacenamiento se fabrica con otro tipo de chip, la memoria flash NAND, así que la proporción de tres a uno en las obleas solo explica la mitad de esa previsión, la que corresponde a la memoria. Además, se trata de previsiones y de promedios de todos los ordenadores y teléfonos. Una subida media del 17 % no significa que cada portátil cueste un 17 % más. Gartner espera que los dispositivos más baratos sean los más afectados, porque con un margen estrecho queda menos espacio para absorber una pieza más cara.

Apple, LG y Samsung ya han subido sus precios
El 25 de junio, Apple subió los precios de los Mac y los iPad. El MacBook Air había salido a la venta en marzo con un precio de partida de 1099 dólares ; tras la subida, el modelo con 512 GB de almacenamiento costaba 1299 dólares. Según la agencia AP, Apple atribuyó las subidas a una escasez de chips de memoria provocada por la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial.
En Corea del Sur, LG subió a partir del 1 de abril el precio de algunos de sus portátiles gram. El gram 16 de 2026 pasó de 3,14 millones de wones a 3,54 millones de wones. Samsung subió al mismo tiempo los precios de sus portátiles Galaxy Book6.
Los teléfonos van por el mismo camino. Su memoria es una variante móvil de la DRAM, fabricada en las mismas fábricas, y TrendForce informó en julio de que se esperaba que los fabricantes de teléfonos inteligentes subieran sus precios de venta en el tercer trimestre para compensar el coste de esa memoria, que sigue alto.

El precio de su teléfono depende ahora de cómo se reparte una oblea
Lo que conviene recordar no son los porcentajes de este año, que cambiarán. Es el mecanismo que hay debajo : un puñado de empresas fabrica la memoria tanto para los servidores de inteligencia artificial como para los dispositivos de todos los días, a partir de una misma reserva de obleas, y la memoria para IA de hoy necesita unas tres veces más oblea que la corriente para la misma capacidad. Mientras los compradores de IA firmen contratos más grandes y más largos, los dispositivos corrientes se disputan un resto cada vez más estrecho. No es la única razón por la que un portátil concreto cuesta más, porque también influyen el almacenamiento, las existencias bajas y la política de precios de cada fabricante, pero es la que casi nadie ve.
Cualquier cosa que cambie ese mecanismo tendrá que pasar también por las obleas. Las fábricas nuevas tardan años en construirse y en ponerse a pleno rendimiento. Un fabricante que produce más memoria corriente, como viene haciendo CXMT, amplía esa oferta. Y si la demanda de servidores de IA se enfriara, las obleas volverían a la memoria corriente. Hasta que ocurra alguna de esas cosas, el precio de un portátil o de un teléfono se decide en parte muy lejos de la tienda.










